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26 años
Viernes, 15 Diciembre 2017 18:23

El coraje de emprender un “vuelo”

Fue allá por 2015 cuando esta obra maragata volvió a “despegar”. Así fue como “Solo las Alas” giró por gran parte del interior: Florida, Colonia, Pando, Atlántida, Trinidad, Maldonado, Minas, Mercedes y Rocha.

 

En 2017 el “plan de vuelo” fue otro: hacer temporada en Montevideo. De modo que el espectáculo protagonizado por Leonor Chavarría y Ernesto Pérez y dirigido por Julio Persa hizo escala en el Teatro “Alianza” y la sala del Museo Torres García.

 

Y para cerrar otro año en el que “anduvieron volando” tuvieron la gratificante noticia de ser nominados a los “Florencio”. La historia escrita por Pérez aspira a llevarse el premio en la categoría “Mejor Texto de Autor Nacional”.

 

La entrega organizada por la Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay está programada para este domingo –a las 20:00 horas- en el Teatro Solís. El público de San José que desee asistir a la ceremonia podrá hacerlo porque la entrada es libre.

 

Esta no es la primera vez que “Solo las Alas” aspira a llevarse el máximo galardón de las tablas uruguayas: en su primera versión (con Beatriz Fortunato interpretando el papel femenino) fue nominada a “Mejor Espectáculo del Interior”.

 

Estrenada en 2006 en el Macció, en ocasión de un “Día del Maestro”, “Solo las Alas” se inspira en un pensamiento del docente e investigador Clemente Estable (1894 – 1976) que dice que “las aves no pueden iniciar el vuelo con las patas quebradas porque para desprenderse del suelo necesitan apoyarse en él”.

 

Si bien –originalmente- la historia concebida por Pérez aborda la realidad de la docencia, el concepto es aplicable a todas las profesiones: el asunto de fondo de la trama es la crisis vocacional; el derecho a elegir y la defensa de la vocación por encima de todo (los artistas suelen ser un claro ejemplo de ello con las dificultades que representa el poder vivir dignamente de su arte).

 

En la interacción de sus personajes, “Solo las Alas” alienta a no renunciar a las convicciones (artísticas y éticas); a responder al llamado interior, a seguir la vocación, a jugársela por lo que uno quiere y siente hacer; a superar los obstáculos que la vida y las instituciones ponen a quienes tienen el coraje de emprender ese “vuelo”.

 

Por Diego Sebastián Maga

 

 

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