Ante las recientes dificultades en el suministro de agua potable, el diputado colorado Mauricio Viera, presentó un pedido de informes formal a OSE. La iniciativa surge tras los reiterados problemas de abastecimiento en Ciudad del Plata y la zona de Ruta 1, donde el organismo debió recurrir a camiones cisterna y pedir a la población que restrinja el consumo debido a las altas temperaturas.
Respecto a la situación del suministro, el legislador enfatiza que la falta de agua en Ciudad del Plata no debe entenderse como un suceso puntual o fortuito. Por el contrario, Viera sostiene que se trata de un problema estructural y recurrente, el cual se ha visto seriamente agravado por el crecimiento demográfico ininterrumpido que ha registrado la zona y la franja de la Ruta 1 en los últimos años.
En este sentido, el pedido exige que OSE presente un diagnóstico técnico actualizado sobre la capacidad real de la red. El objetivo es transparentar el plan estratégico del organismo, solicitando detalles específicos sobre las obras de infraestructura proyectadas para el próximo quinquenio, incluyendo cronogramas de ejecución, montos de inversión y sus respectivas fuentes de financiamiento.
Un punto de especial interés en la consulta refiere al denominado Proyecto Neptuno. El diputado busca conocer las razones técnicas y financieras que llevaron a descartar esta iniciativa para la zona, así como las alternativas que se están evaluando para suplir esa carencia y garantizar el abastecimiento futuro.
Asimismo, el documento pone el foco en la sostenibilidad del sistema ante el cambio climático. Se requiere información sobre cómo planea el ente asegurar el servicio frente a escenarios críticos de sequía o eventos climáticos extremos que pongan en riesgo la fuente actual.
Finalmente, se aborda el impacto social de las restricciones. Viera cuestiona si el nivel de servicio actual cumple con los estándares legales de continuidad exigidos para un recurso esencial y solicita que se informen los mecanismos de rendición de cuentas previstos para mantener a los vecinos debidamente comunicados sobre el estado del sistema y las soluciones definitivas.
La creciente demanda por el calor ha dejado en evidencia la fragilidad del sistema local, generando preocupación por el impacto socioeconómico que las restricciones constantes provocan en una de las zonas de mayor crecimiento del departamento.


