Guadalupe Herraiz, educadora acuática: “Es un mito que saber nadar evite el ahogamiento o accidente”

En una reciente entrevista radial en el programa Puesta al Dia, la educadora acuática Guadalupe Herraiz compartió su visión y compromiso en la lucha contra una de las realidades más silenciosas y trágicas de nuestro país: el ahogamiento infantil. Con 11 años de trayectoria y un equipo multidisciplinario, Herraiz busca que ningún padre tenga que pasar por el dolor de un accidente evitable.

Todo comenzó hace 16 años, un 31 de diciembre, cuando el hijo de una amiga cercana cayó al agua. El pequeño sobrevivió, pero con daño cerebral permanente. Este evento marcó un antes y un después para Guadalupe. «Empecé y no paré», afirma, recordando cómo la necesidad de respuestas la llevó a investigar, apoyada por pediatras que la proveyeron de evidencia científica para fundamentar lo que hoy es su método de vida.

El ahogamiento es la primera causa de muerte en niños de 1 a 4 años. Quienes logran sobrevivir, a menudo enfrentan secuelas irreversibles. Ante esta emergencia, Herraiz presentó y defendió un proyecto de Ley junto a Cristina Lustemberg y Pablo Abdala, buscando un marco legal que proteja a la infancia.

Su labor ha sido reconocida institucionalmente por el INAU y la Intendencia de Maldonado, y su libro, “La cara oculta del agua”, se ha convertido en un pilar para la concientización en prevención.

Para Guadalupe, existe una falsa sensación de seguridad que debe ser erradicada. ¿Cómo se previene? La supervisión es lo primero y más importante, es el 100%, luego el cerco perimetral, y las herramientas para que el niño se maneje en el agua

Todos los padres cuidan a sus hijos” El ahogamiento infantil es silencioso, puede darse con poca agua y la muerte es súbita.

El mito de saber nadar: «La natación es deporte; no es lo mismo que saber estar en seguridad en el agua», explica. Saber nadar no garantiza que un niño no se ahogue. Es importante que los padres conozcan como funciona la mente de un niño y como lo hacen relacionarse con el agua.

El peligro de los flotadores: Son desaconsejados porque crean una falsa confianza en el niño («le hacen creer que flota») y lo mantienen en una posición vertical que no ayuda a la supervivencia.

Ahogamiento silencioso: Puede ocurrir en un balde, una piscina o un arroyo. A partir de los 21 segundos de inmersión, se inicia la muerte de neuronas básicas.

La clave, según la experta, es la sinapsis neuronal: «Los padres necesitan que los acompañes para entender cómo funciona el cerebro del niño. No hay que conectar el miedo, pero sí el respeto por el agua».

La respuesta social ha sido inmediata. Tras la primera petición de que acerque su conocimiento a San José, en menos de 24 horas ya se habían sumado 30 familias. «La unión de las familias de San José me explota el alma», confesó Herraiz, quien próximamente se reunirá con la Intendencia de San José para coordinar espacios de charlas y conseguir piscinas.

A través de su centro Natación Segura GH (homologado por el MEC) y la asociación civil NADEMOS POR LOS NIÑOS, Guadalupe prepara instructores (psicólogos, pediatras y profesores de EF) y dicta el curso online PADRESALVAVIDAS.

Cómo sumarse y capacitarse

Guadalupe invita a todos los adultos responsables (padres, abuelos, tutores) a formar parte de esta importante capacitación:

Contacto directo: 098 527 941 (Enviar mensaje para unirse al grupo de Whatsapp).

Instagram: @guadalupeherraiz

Próxima actividad: Hoy a las 20:00 hs se realizará un Zoom informativo sobre la propuesta y el curso Padresalvavidas.

«Mi labor de vida es hacer que la piscina tenga las mismas leyes que el mar».

— Guadalupe Herraiz.