El implicado, de 48 años, fue arrestado inicialmente por amenazas y agresiones físicas. Horas después de recuperar la libertad bajo restricciones, regresó a la vivienda y fue capturado nuevamente por la policía.
Un grave episodio de violencia doméstica tuvo lugar en la tarde de ayer en el barrio Playa Pascual, donde una mujer debió solicitar auxilio policial tras ser atacada por su propio hijo.
Tras un llamado al Centro de Comando Unificado Departamental (C.C.U.D.), efectivos del Grupo de Reserva Táctica (G.R.T. – P.A.D.O.) se desplazaron hasta la vivienda de la víctima. Al arribar, la mujer denunció que su hijo, un hombre de 48 años que se encontraba bajo los efectos del alcohol, la había amenazado y agredido físicamente.
El agresor, hallado fuera de la finca en un estado de alta exaltación, fue detenido en el acto. El caso fue puesto a disposición de la Fiscalía y el Juzgado Letrado de Libertad, donde se dispusieron medidas inmediatas de prohibición de comunicación y acercamiento hacia la madre.
Pese a las restricciones legales impuestas, el conflicto no terminó allí. En horas de la madrugada, un nuevo aviso al C.C.U.D. alertó que el hombre había regresado al domicilio de la víctima, violando las medidas judiciales.
El personal policial regresó rápidamente al lugar y, tras registrar la vivienda, localizó al implicado escondido en el baño. El hombre fue detenido por segunda vez en menos de 24 horas y el hecho fue reportado nuevamente a la Fiscalía Letrada de Libertad, que determinará los pasos a seguir ante el desacato cometido.

