A través de una declaración pública, el sector mayoritario del oficialismo en San José manifestó su profundo desacuerdo con la medida. Advirtieron por el impacto directo en la producción agropecuaria, el transporte y el costo de la canasta básica de alimentos.
3 de junio de 2026
El sector Sumate del Partido Nacional emitió una declaración pública en la que manifestó su «más firme rechazo» al nuevo incremento en el precio de los combustibles, el cual comenzó a regir a partir de las cero horas del pasado lunes 1 de junio. Desde la agrupación blanca señalaron que la medida «vuelve a golpear el bolsillo de los uruguayos» en un contexto de dificultades económicas para muchas familias.
En el documento, fechado el 2 de junio de 2026, el sector político advierte que la suba de las tarifas no debe ser tomada como un hecho aislado, sino como una decisión que impacta de manera directa y en cadena sobre toda la estructura productiva y comercial del país.
Impacto en la cadena productiva y el agro
El comunicado hace especial hincapié en la realidad económica del interior y, particularmente, del departamento de San José, donde la actividad depende estrechamente de la producción agropecuaria, el transporte y la logística.
«Cada aumento en el precio de los combustibles encarece los costos de producción del sector primario, afectando a productores rurales, trabajadores del campo, transportistas y a todas las actividades vinculadas al desarrollo nacional», expresa el texto difundido por el sector nacionalista.
Asimismo, desde Sumate alertaron que las consecuencias del incremento se trasladarán de forma inevitable a los precios de los bienes de consumo diario. Según indicaron, la suba presiona directamente sobre los costos de distribución y comercialización, lo que genera el riesgo de nuevos aumentos en alimentos y artículos de primera necesidad, deteriorando el poder adquisitivo general.
La declaración pone el foco en las repercusiones sociales de la medida, señalando que los sectores más afectados serán los trabajadores que deben trasladarse diariamente, los estudiantes, los jubilados y las familias de menores recursos, quienes destinan un porcentaje mayor de sus ingresos a la canasta básica.
«Cuando aumenta el combustible, aumenta el costo de producir, transportar y comercializar bienes; y finalmente es el consumidor quien termina pagando las consecuencias», subraya el comunicado.
Finalmente, el sector liderado a nivel departamental por el Partido Nacional exhortó a las autoridades nacionales a adoptar medidas que contemplen la realidad económica actual. En ese sentido, reclamaron la implementación de políticas que promuevan la competitividad, protejan el empleo y defiendan el poder de compra de los ciudadanos, especialmente de aquellos que requieren un mayor respaldo del Estado.
COMUNICADO TEXTUAL:
«San José, 2 de junio de 2026.
Declaración Pública
Ante el nuevo AUMENTO DE LOS COMBUSTIBLES dispuesto a partir de las cero horas del día de hoy, expresamos nuestro más firme rechazo a una medida que vuelve a golpear el bolsillo de los uruguayos en un momento en que miles de familias realizan enormes esfuerzos para sostener su economía cotidiana.
El incremento de los combustibles no es un hecho aislado. Se trata de una decisión que impacta de manera directa sobre toda la cadena productiva y comercial del país. En Uruguay su economía depende en gran medida de la producción agropecuaria, del transporte y de la logística. Cada aumento en el precio de los combustibles encarece los costos de producción del sector primario, afectando a productores rurales, trabajadores del campo, transportistas y a todas las actividades vinculadas al desarrollo nacional.
Las consecuencias de esta medida no demorarán en hacerse sentir. El aumento de los costos de transporte y producción terminará trasladándose a los precios de los bienes y servicios que consumen diariamente los uruguayos. Desde los alimentos hasta los productos de primera necesidad, pasando por servicios esenciales, todo corre el riesgo de experimentar nuevos incrementos que deterioren aún más el poder adquisitivo de la población.
Quienes más sufrirán esta situación serán, una vez más, los sectores más vulnerables. Los trabajadores que cada día deben trasladarse para cumplir con sus obligaciones, los estudiantes que enfrentan mayores costos de movilidad, los jubilados y pensionistas que administran ingresos limitados, y las familias de menores recursos que destinan una parte significativa de sus ingresos a la compra de alimentos y artículos básicos.
La suba de los combustibles inevitablemente presiona sobre el costo de la canasta básica de alimentos, afectando el acceso a productos esenciales y profundizando las dificultades económicas de miles de hogares uruguayos. Cuando aumenta el combustible, aumenta el costo de producir, transportar y comercializar bienes; y finalmente es el consumidor quien termina pagando las consecuencias.
Creemos que el país necesita políticas que promuevan la competitividad, protejan el empleo, estimulen la producción nacional y defiendan el poder de compra de los ciudadanos, especialmente de aquellos que más necesitan del respaldo y la sensibilidad del Estado.
Por estas razones, manifestamos nuestro profundo desacuerdo con esta decisión y exhortamos a las autoridades a adoptar medidas que contemplen la realidad económica de las familias uruguayas, de los trabajadores y de los sectores productivos que sostienen el desarrollo nacional.
EL SECTOR SUMATE, PARTIDO NACIONAL, RECHAZA
TOTALMENTE ESTA NUEVA SUBA DE COMBUSTIBLES.»

