El Índice de Precios del Consumo registró una aceleración que llevó la tasa anual al 4,3%. A pesar del incremento mensual, la inflación se mantiene dentro del rango meta del Banco Central y la medición subyacente mostró una baja.
3 de julio de 2026
La inflación en el mes de junio registró una variación mensual del 0,4%, de acuerdo a los datos oficiales publicados en el Índice de Precios del Consumo (IPC). Con este nuevo registro, el indicador medido en términos anuales se posicionó en el 4,3%, lo que representa un incremento de medio punto porcentual si se lo compara con el dato del mes anterior. Con este movimiento, la inflación general continúa aproximándose al techo de la meta fijada por el Banco Central, establecida en un 4,5% anual.
El principal factor que explica esta aceleración en los precios durante el sexto mes del año fue el impacto del tercer aumento consecutivo en las tarifas de los combustibles. Cabe recordar que durante junio la nafta sufrió un incremento del 6%, mientras que el gasoil subió un 7%. De forma complementaria, la medición también se vio afectada por el alza en los valores de comercialización de diversos artículos de primera necesidad vinculados al cuidado personal, entre los que se destacaron subas en pastas dentales, espumas de afeitar, pañales desechables, toallas higiénicas y protectores diarios.
Más allá del repunte en el índice general, el informe económico arroja una lectura diferente al analizar el comportamiento de los precios más estables. La tasa anual de la inflación subyacente, indicador que excluye de su cálculo a los componentes más volátiles como las frutas y verduras, además de los precios administrados y tarifados como los combustibles, experimentó un descenso, ubicándose en el 3,6% anual.

