La directora departamental del MIDES, Jazmín Martínez, aclaró que se trata de un centro transitorio con normas estrictas de convivencia. «No se eligió la localidad al azar, sino que el predio era el más viable», afirmó.
La instalación de un centro de atención 24 horas para personas en situación de calle en la localidad de Raigón ha generado un clima de incertidumbre entre los residentes. Vecinos y autoridades del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) mantuvieron una reunión clave para abordar las preocupaciones de la comunidad, que manifiesta sentirse sorprendida por la llegada de personas ajenas a la localidad.
Durante el encuentro, la Directora Departamental del MIDES, Jazmín Martínez, explicó que el centro nació para atender la urgencia del «Plan Invierno», donde se llegó a asistir a 40 personas, aunque actualmente su capacidad está fijada en 20 cupos. Martínez enfatizó que no se trata de un refugio convencional, sino de un centro transitorio diseñado para iniciar procesos de reinserción social.
Sobre la elección del lugar, la jerarca fue clara: «No se eligió Raigón por un motivo particular contra la localidad, sino porque ese predio ofrecía espacios verdes y abiertos que lo hacían el lugar más viable y cercano a San José de Mayo», explicó.
Ante el temor expresado por los vecinos respecto al uso de espacios públicos, Martínez subrayó que el centro se rige por normas de convivencia y reglamentos internos rigurosos: Los usuarios tienen la obligación de estar dentro del centro a partir de las 22:00 y las 23:00 horas. Los residentes actuales comprenden mayormente hombres y una sola mujer. No hay niños en el lugar, aunque sí se permite el ingreso con mascotas.
«Se deben respetar las normas de convivencia de la comunidad; de lo contrario, se toman medidas y las personas son derivadas a otros centros», advirtió la directora.
Aunque los vecinos admitieron que no se han registrado incidentes concretos o hechos delictivos, la sensación de inseguridad persiste. Al respecto, Martínez valoró la instancia de intercambio y aseguró que el MIDES trabaja para todos los habitantes de Raigón, no solo para quienes asisten al refugio. Martínez fue consultada sobre algunas inquietudes concretas de vecinos que han experimentado que algunos de los alojados les han pedido dinero o comida y señaló no estar al tanto de la situación pero derivar la información al mismo centro para que se tomen medidas.
«Estamos para evacuar dudas, resolver planteos y trabajar en conjunto. Se realizarán más instancias de diálogo en cuanto surja cualquier tema concreto», concluyó la jerarca, haciendo un llamado a la tolerancia mientras se desarrolla este proceso de atención social.

