El entrenador de la Selección Uruguaya le comunicó al volante que no será parte de la lista mundialista por «razones exclusivamente deportivas».
En las últimas horas se dio a conocer una de las decisiones más fuertes y sorpresivas del ciclo de Marcelo Bielsa al frente de la Selección Uruguaya. El director técnico rosarino le comunicó personalmente a Nahitan Nández que no formará parte del plantel de la Celeste de cara a la próxima Copa del Mundo.
Según trascendió, los argumentos que Bielsa le transmitió al actual futbolista del Al-Qadisiyah de la liga saudí son exclusivamente deportivos. Bielsa entiende que hoy cuenta con otras variantes que se adaptan mejor a su idea táctica para cubrir el sector derecho de la cancha.
Las opciones que maneja el DT
Con la baja confirmada del fernandino, el cuerpo técnico ya definió quiénes serán los encargados de pelear por ese lugar en el once titular. Las alternativas que maneja Bielsa para la posición son:
Guillermo Varela: Corre con ventaja por su regularidad.
José Luis «Pumita» Rodríguez: Una opción de corte más ofensivo.
Ronald Araújo: Quien ya ha ocupado el lateral derecho en partidos importantes, ofreciendo una faceta mucho más defensiva y física.
Una señal que venía de marzo
Aunque la noticia impactó con fuerza en el entorno de la Selección, el panorama ya había dejado algunos indicios. Bielsa no había citado a Nández para la última doble fecha FIFA de marzo disputada en Europa.
En aquella ventana de amistosos, Uruguay cosechó un valioso empate 1-1 frente a Inglaterra en el mítico estadio de Wembley, gracias a un agónico gol de penal de Fede Valverde a los 94 minutos, y posteriormente igualó sin goles ante Argelia en el Allianz Stadium de Turín, Italia. Aquellas ausencias, que en su momento parecieron una prueba de nombres, terminaron siendo el preámbulo de una de las ausencias más ruidosas de la lista definitiva.
Nández, un habitual en los procesos de la Selección por su entrega y polifuncionalidad, se pierde la cita máxima en un momento donde el recambio generacional de Bielsa empieza a sellar su impronta definitiva.

