Según datos del MSP, las cifras crecieron un 40% en lo que va de 2026 en comparación con el año pasado. Las autoridades lo atribuyen a una tendencia regional, pero también a una mayor capacidad de diagnóstico y rastreo mediante pruebas rápidas.
29 de junio de 2026
El Ministerio de Salud Pública (MSP) alertó sobre una tendencia creciente de los casos de sífilis tanto en Uruguay como en la región, según se desprende de los datos publicados en el último Boletín Epidemiológico correspondiente a la semana 23 del año en curso.
En lo que va de 2026, las autoridades sanitarias registraron 3.669 notificaciones de esta infección, lo que representa un incremento significativo respecto a las 2.618 constatas en el mismo período de 2025.
Desde la cartera de salud explicaron que este aumento responde a un doble factor. Por un lado, se alinea con un comportamiento al alza de la enfermedad a nivel regional. Por el otro, refleja el fortalecimiento del sistema sanitario uruguayo en materia de detección, seguimiento y registro, lo que permite visibilizar y captar una mayor cantidad de casos que antes no eran reportados.
La sífilis es una infección prevenible y tratable; sin embargo, la falta de un diagnóstico oportuno puede derivar en complicaciones graves para la salud. El principal foco de preocupación de las autoridades radica en las mujeres embarazadas, debido al alto riesgo de transmisión al recién nacido (sífilis congénita).
Frente a este escenario, el MSP recordó que se encuentra plenamente vigente la Ordenanza N.º 912/025 (aprobada el año pasado), la cual regula los controles del embarazo y establece una ruta crítica para el abordaje de la enfermedad.
Entre las principales acciones implementadas se destaca la ampliación del acceso a las pruebas rápidas en los puntos de atención médica, una herramienta clave que permite obtener resultados inmediatos y evitar que los pacientes pierdan la oportunidad de iniciar el tratamiento de forma instantánea.
Asimismo, se consolidó una red nacional compuesta por más de 120 referentes técnicos institucionales distribuidos en los prestadores de salud de los subsectores público y privado de todo el país. Esta red articula directamente con el MSP para garantizar el cumplimiento de las siguientes directivas:
Disponibilidad garantizada: Asegurar la existencia de test rápidos y de penicilina en los centros de atención.
Abordaje de parejas: Definir procedimientos obligatorios para la captación y tratamiento de las parejas sexuales de las personas infectadas, priorizando el entorno de las embarazadas.
Vigilancia estricta: Realizar el seguimiento clínico y asegurar la notificación epidemiológica obligatoria de cada caso detectado.
Desde el ministerio enfatizaron que una mayor detección de casos, lejos de ser un indicador puramente negativo, constituye una oportunidad clave para intervenir de forma temprana, cortar las cadenas de transmisión y focalizar las políticas públicas en las poblaciones más vulnerables.

