El presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó un ataque a gran escala en Venezuela que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. Las explosiones comenzaron a las 2 de la madrugada en Caracas, afectando también a los estados de Miranda, La Guaira y Aragua.
Venezuela denunció el ataque como una «gravísima agresión militar» y declaró un «estado de Conmoción Exterior». El gobierno acusó a EE.UU. de intentar apoderarse de sus recursos petroleros. Líderes internacionales, como el presidente colombiano Gustavo Petro, han pedido la intervención de la OEA y la ONU.
El ataque forma parte de una campaña de presión de EE.UU. contra Maduro, acusado de liderar una red de narcotráfico. La situación ha generado preocupación sobre la estabilidad en América Latina, y Venezuela ha movilizado sus fuerzas para defender su soberanía mientras prepara denuncias ante organismos internacionales.

