El histórico exdelantero negocia con la AUF para asumir el proyecto de la Sub-20 y, de forma paralela, tomar el mando provisional de la Celeste mayor durante el período de transición.
13 de julio de 2026
Diego Forlán podría estar muy cerca de iniciar una nueva y trascendental etapa en su carrera profesional. El histórico referente del fútbol uruguayo se encuentra en negociaciones con la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) para asumir la dirección técnica de la selección Sub-20, un rol que vendría acompañado de un enorme desafío: que supondrá hacerse cargo también, de forma interina, de la selección absoluta.
El presidente de la AUF, Ignacio Alonso, reveló este domingo 12 de julio que el nombramiento del reemplazante definitivo de Marcelo Bielsa recién está previsto para finales de 2026 o inicios de 2027. Ante este panorama, la alternativa que ha tomado mayor fuerza en el seno de la asociación es confiar este período de transición a una de las máximas leyendas de la Celeste.
De concretarse el acuerdo, Forlán tendrá la responsabilidad de conducir a la selección mayor durante un total de seis encuentros amistosos correspondientes a las próximas fechas FIFA, asegurando la continuidad del trabajo de campo mientras la AUF define al próximo cuerpo técnico definitivo.
En paralelo, «Cachavacha» encabezará el proyecto de la selección Sub-20. Este combinado afrontará un reto clave el próximo mes de enero en el Campeonato Sudamericano, donde buscará sellar la clasificación a la Copa Mundial Sub-20 que se disputará en Azerbaiyán y Uzbekistán.
Un anhelo de larga data
Esta oportunidad representa un salto significativo para Forlán. Si bien su experiencia en el banco de suplentes es aún breve, con pasos previos por Peñarol y Atenas de San Carlos, el exdelantero de la selección nunca ocultó que dirigir al combinado nacional era una de sus metas más importantes. Ya en 2021 había confesado públicamente que estar al frente de la Celeste se encontraba entre sus grandes objetivos profesionales, un anhelo que, si las negociaciones llegan a buen puerto, está a un paso de concretarse.

