En una jornada marcada por la tensión política en el Parlamento, el senador Pedro Bordaberry lanzó una dura advertencia a la ciudadanía en el marco de la interpelación al ministro del Interior, Carlos Negro. El legislador denunció que el plan de seguridad y la reforma del Código del Proceso Penal (CPP) propuestos por la actual administración esconden, en esencia, una liberación masiva de reclusos.
«Hay que alertar a toda la población para que se oponga a esto, porque no está bien», sentenció Bordaberry durante un cuarto intermedio de la sesión. Según el senador, a pesar de los tecnicismos legales utilizados por el Ministerio, el titular de la cartera ha reconocido que el proyecto implica «largar presos a la calle», asimilando la situación a lo ocurrido en los años 2005 y 2017.
Bordaberry fue tajante al señalar que la propuesta oficialista se sostiene sobre tres pilares que permitirían reducir las penas efectivas de los delincuentes:
Libertad Anticipada: La posibilidad de liberar a quienes hayan cumplido las tres cuartas partes de su condena.
Ampliación de la Libertad a Prueba: Una flexibilización de las condiciones actuales para que más condenados transiten su pena fuera de los centros penitenciarios.
Reinstauración de beneficios: El retorno de figuras legales que, según el legislador, ya demostraron su fracaso en el pasado.
El punto más crítico de la denuncia de Bordaberry radica en el alcance de estos beneficios. El senador subrayó que la redacción actual del proyecto no excluye a criminales de alta peligrosidad.
«Esto incluye a los femicidas, a los homicidas, a los violadores sexuales, a todos. Esa es la propuesta que nos reconocieron que está, y aparte está presentada con la firma del ministro», afirmó.
Para el líder colorado, la actual gestión está incurriendo en una «reincidencia política» al ignorar los resultados de leyes de descongestionamiento carcelario previas. El objetivo de la interpelación, según explicó, es evitar que el Poder Ejecutivo repita los «errores que ya tuvieron lugar en el Uruguay».

