El ataque ocurrió en el barrio Colón de Montevideo, cuando desconocidos acribillaron a balazos el auto en el que viajaban las víctimas. Mientras el padre del bebé fallecido permanece estable, el Ministerio del Interior apunta al crimen organizado y promete «más firmeza que nunca» para hallar a los responsables.
Un episodio de violencia extrema sacudió al barrio Colón de Montevideo este lunes. Un ataque armado perpetrado en plena tarde-noche resultó en el homicidio de un niño de 18 meses y dejó a su padre, un joven de 24 años, herido de bala.
El ataque ocurrió minutos antes de las 20:00 horas en la intersección de Pasaje J y Continuación Aparicio Saravia. El joven circulaba en un Volkswagen Vento rojo junto a su hijo cuando fueron interceptados por otro vehículo.
Según los primeros datos de la investigación, los atacantes abrieron fuego sin mediar palabra. La saña del ataque quedó evidenciada en el vehículo de las víctimas. Fueron al menos seis disparos directos concentrados en el parabrisas, del lado del conductor. Los investigadores califican el hecho como un ataque «repentino y preciso», lo que refuerza la hipótesis de que el objetivo era el hombre de 24 años.
Tras la balacera, el padre logró llegar a la emergencia de la Médica Uruguaya en la avenida Garzón. Lamentablemente, a las 20:30 horas, el equipo médico confirmó el fallecimiento del bebé a causa de un impacto de bala en la cabeza, según las pericias.
El padre, por su parte, fue diagnosticado con heridas en el brazo, el hombro y el oído izquierdo, encontrándose fuera de peligro y en condición estable.
Frente a este hecho, el ministro del Interior, Carlos Negro, manifestó su profunda indignación a través de sus redes sociales y aseguró que no descansarán hasta hallar a los responsables.

«Sepan que ninguno de nosotros va a detenerse hasta dar con los responsables del homicidio de un niño de apenas un año. (…) Vamos a seguir trabajando con más firmeza que nunca para frenar las manifestaciones de violencia que genera el crimen organizado», sentenció el jerarca.
La Policía Nacional y el equipo de investigadores trabajan bajo la premisa de un ajuste de cuentas vinculado al crimen organizado, dada la modalidad del ataque.

