El director de Políticas Sociales de la Intendencia, Eduardo Scanziani, destacó el «cambio del día a la noche» en la calidad de vida de los vecinos tras culminar el operativo de mudanza y demolición simultánea en el barrio Exposición.
9 de julio de 2026
Tras un intenso operativo de mudanzas escalonadas que se inició el pasado jueves 2 de julio, las 32 familias que residían en condiciones precarias dentro de la zona inundable del departamento ya se encuentran habitando sus nuevos hogares en el complejo ubicado en las inmediaciones de las calles Suiza y Colonia, en el barrio Exposición.
En declaraciones a Puesta al Dia en Principal FM, el director de Políticas Sociales de la comuna, Eduardo Scanziani, manifestó su profunda satisfacción por el éxito del operativo y remarcó el impacto social de la medida: «Tienen un cambio como el día a la noche; pasan de una vivienda muchas veces en situación muy precaria, en zona inundable, a pasar a una vivienda a estrenar».
Mudanza coordinada y demolición inmediata
El jerarca explicó que la planificación con las familias se cerró a finales de junio, una vez que UTE, OSE y la empresa constructora confirmaron el final de las obras. Para asegurar el éxito del proceso y evitar que las estructuras precarias volvieran a ser ocupadas, el plan previó un mecanismo estricto: en el mismo instante en que una familia dejaba libre su hogar, la maquinaria de la Intendencia procedía a su demolición.
«Destaco la muy buena actitud de las 32 familias. Les pedíamos que a las ocho y media ya estuvieran listas con sus pertenencias para subir a los camiones porque la maquinaria esperaba para derribar, y todos los días a las ocho y diez ya nos estaban esperando», señaló Scanziani.
El operativo contó con un despliegue interinstitucional que involucró a prácticamente todas las áreas de la Intendencia (Obras, Paseos Públicos, Higiene, Tránsito, Deporte y Bienestar Animal, entre otras). Durante las jornadas, la comuna asistió a los vecinos con la mudanza de sus mascotas, la entrega de kits de limpieza al ingresar a las nuevas fincas y la provisión del almuerzo para que pudieran enfocarse exclusivamente en el ordenamiento de sus nuevos hogares.
El futuro de los terrenos liberados con prohibición de habitarse
Consultado sobre el paisaje actual de las zonas intervenidas, Scanziani admitió que el panorama visual «parece zona de guerra» debido al volumen de estructuras derribadas. Sin embargo, explicó que mantener los escombros temporalmente en el lugar es una estrategia adrede para marcar el territorio y dejar en claro qué construcciones fueron anuladas.
En los próximos días, la Dirección de Ordenamiento Territorial colocará cartelería informativa. El jerarca fue tajante respecto al destino de esos padrones: «En ese terreno no se puede volver a construir casas-habitaciones porque el terreno se considera inhabitable por estar en zona inundable».
No obstante, los propietarios de los terrenos sí podrán darles fines productivos o de servicios, tales como:
Pastoreo o tenencia de animales (caballos).
Plantaciones y huertas.
Instalación de talleres, depósitos o galpones de trabajo.
Respecto a la limpieza definitiva de los escombros, el director señaló que si bien es un reclamo entendible de los vecinos de la zona, aún no hay una fecha estimada debido a la gran cantidad de maquinaria y camiones que requiere la operativa, la cual se planificará a la brevedad.
Las expectativas de quienes aún esperan
Ante la consulta de aquellos vecinos que continúan viviendo en áreas de riesgo y guardan la expectativa de acceder a una vivienda propia, Scanziani se mostró optimista pero cauto, aclarando que desde su dirección aún no existe un plan oficial en marcha.
«Tengo el deseo de que se pueda volver a hacer algún proyecto similar. Sé que de parte de la Intendente y el Ejecutivo se ha hablado del tema porque tener familias en zonas inundables no es lo ideal», expresó.
Finalmente, recordó los datos del censo realizado entre 2021 y 2022, el cual relevó un universo de aproximadamente 150 hogares en la franja inundable. Al respecto, aclaró que un gran porcentaje de esa población expresó formalmente su voluntad de no mudarse debido al arraigo barrial, por lo que futuras soluciones habitacionales no abarcarían a la totalidad de los residentes de la zona, sino a aquellos que voluntariamente decidan ampararse en los planes de realojo estatales.

