La gremial empresarial advirtió que el conflicto en la Terminal Cuenca del Plata genera sobrecostos, afecta los contratos internacionales y pone en riesgo la confianza de los inversores globales.
11 de julio de 2026
La Cámara de Zonas Francas del Uruguay (CZFU) emitió un comunicado en el que manifestó su profunda «preocupación» ante el conflicto sindical que se viene desarrollando en el Puerto de Montevideo, el cual ha provocado una «interrupción intermitente» en la Terminal Cuenca del Plata (TCP). Desde la gremial empresarial advirtieron sobre el impacto negativo que esta situación genera en la economía y exigieron la intervención urgente del Poder Ejecutivo para asegurar la actividad.
La cámara enfatizó que el conflicto «afecta el normal funcionamiento del Puerto de Montevideo, infraestructura clave para el comercio exterior y para la posición del país como hub logístico regional». En ese sentido, recordaron que el éxito y la sostenibilidad de las zonas francas en el país dependen de manera directa de «una cadena logística previsible para cumplir con contratos» internacionales.
Costos y pérdida de confianza
Para el sector, las consecuencias de las medidas de fuerza gremiales van más allá del retraso en las cargas. «Cada interrupción portuaria genera sobrecostos y pone en riesgo la confianza de inversores y clientes globales», alertaron en el documento.
Ante este escenario, la gremial empresarial reclamó una postura firme por parte de las autoridades nacionales. «La Cámara considera que el Poder Ejecutivo debe actuar con celeridad dentro del marco legal aplicable para garantizar la continuidad operativa del Puerto de Montevideo y de sus terminales estratégicas», señalaron.
Como herramientas para destrabar el freno operativo sin anular los canales de diálogo, la CZFU propuso promover mecanismos institucionales disponibles, tales como el uso de «protocolos de contingencia, servicios mínimos cuando corresponda, e instancias de negociación con plazos ciertos».
Hacia el cierre del comunicado, las empresas agrupadas en las zonas francas hicieron un llamado a blindar la actividad portuaria de las rispideces laborales.
«Garantizar la operativa portuaria implica proteger el empleo, la inversión, las exportaciones y la imagen internacional del país. La continuidad del Puerto de Montevideo debe ser asumida como una política de Estado para el desarrollo nacional y la inserción internacional de Uruguay», concluyeron.

