El ministro del Interior Carlos Negro, advirtió que «las municiones están descontroladas» y cruzó a la oposición por las críticas a la gestión de seguridad: «Lo de Estado fallido es muy peligroso».
16 de junio de 2026
El ministro del Interior, Carlos Negro, anunció este martes que en los próximos días firmará un decreto para regular y limitar la venta de municiones de armas de fuego en el país.
En declaraciones al programa Arriba gente (Canal 10), el jerarca justificó la urgencia de la medida señalando que hoy en día «las municiones están descontroladas» debido a que «no tienen ningún tipo de regulación». Para el secretario de Estado, poner un tope a la comercialización «es clave» si se pretende reducir los tiroteos y balaceras que afectan con frecuencia a Montevideo y el área metropolitana.
El foco en el mercado legal
El decreto apuntará directamente a regular «la tenencia y la comercialización de municiones». Negro explicó que la normativa buscará diferenciar las necesidades de compra; por ejemplo, distinguiendo la cantidad de balas que requiere un cazador de las que puede adquirir una persona que posee un arma legal en su casa con fines de defensa personal. En este último escenario, el Ministerio apunta a aplicar limitaciones estrictas.
La lógica detrás del decreto radica en cortar la vía de abastecimiento de la delincuencia. Según el ministro, restringir el mercado formal impactará de lleno en el circuito clandestino, «porque las (municiones) ilegales en su mayoría son las que le roban a los legales».
En paralelo, Negro confirmó que propuso a la bancada de legisladores del Frente Amplio impulsar modificaciones normativas para que el Ministerio del Interior pueda tener un «acceso inmediato» al registro nacional de armas, una base de datos que actualmente es administrada por el Ministerio de Defensa.
Cruce con la oposición y respaldo a su gestión
Consultado sobre los duros cuestionamientos de la oposición, en particular los del senador del Partido Nacional, Javier García, quien afirmó que «la silla del ministro está vacía» y que el país vive un «Estado fallido» en seguridad, Negro rechazó tajantemente esas declaraciones.
«Son expresiones que preocupan porque es un debilitamiento del Estado de derecho. Cuando en pos de la política electoral, por buscar un voto, se dicen cosas que no tienen ningún tipo de fundamento», lanzó el jerarca.
El ministro agregó que hablar de «Estado fallido» resulta «muy peligroso, porque las organizaciones criminales esperan que los políticos estén en conflicto». Asimismo, criticó que se intente hacer «caudal político» con la seguridad pública y aseguró que las estadísticas muestran que «los delitos vienen a la baja».
Finalmente, al ser interrogado sobre si la presión política lo llevó a evaluar una eventual renuncia al cargo, Negro lo descartó de plano y apeló a una frase que tiempo atrás utilizó el ministro de Economía, Gabriel Oddone, para definir su propia labor: «Soy un privilegiado. Estoy donde siempre quise estar. Ni se me cruza por la cabeza», concluyó.

